Autonomía. Federalismo. Nuevo León.

En el presente, Nuevo León enfrenta cinco grandes problemas estructurales: agua, energía, seguridad, educación y transporte. De esos cinco problemas, los primeros cuatro son competencias federales, lo que significa que es responsabilidad del gobierno federal: gestionar adecuadamente la infraestructura y recursos hídricos, administrar el sistema y recursos energéticos, protegernos a todos los ciudadanos del crimen organizado, la extorsión y la violencia, y estructurar un sistema educativo que garantice la calidad del aprendizaje.

No hace falta ningún análisis exhaustivo para ver la manera en que el gobierno federal ha fallado en cumplir con todas estas responsabilidades. Hoy, prácticamente la totalidad de los Estados Mexicanos se enfrentan a problemas serios de escasez de agua en el mediano plazo. El sistema energético, por su parte, ha demostrado ser insuficiente para cubrir las necesidades de las personas durante las épocas más fuertes del verano. A su vez, una abrumadora cantidad del territorio nacional permanece capturado por organizaciones delictivas que no tienen reparo en extorsionar, secuestrar y asesinar inocentes. Por si esto no fuera poco, el sistema educativo ha vuelto a caer en manos de personas cuyas prioridades son todas excepto los estudiantes. Y es importante recordar que todos estos problemas no nacieron en 2018 con la actual administración. Los gobiernos anteriores tampoco tuvieron la voluntad necesaria para terminar con ellos y así garantizarles a las personas su mayor interés: vivir mejor.

El Movimiento Neoleonés somos una agrupación de ciudadanos residentes del estado de Nuevo León que buscamos construir una plataforma alternativa a los partidos tradicionales, que poseen lazos inquebrantables con el gobierno federal y su estructura política con sede en la capital. Creemos que la calidad de vida de las personas nunca podrá mejorar mientras las decisiones importantes para los estados se sigan tomando desde escritorios en la Ciudad de México, y que es imprescindible desmantelar el gobierno federal hasta su mínima expresión para regresarle su soberanía y potencial a cada uno de los estados mexicanos, especialmente a Nuevo León. Somos demócratas: creemos y sabemos que la única manera de conseguir estos cambios es a través de reformas constitucionales, y que sólo a través de la democracia se pueden sostener dichas reformas en el largo plazo. Somos federalistas: creemos que cada estado tiene un derecho inalienable a decidir y forjar activamente su propio destino. Y finalmente, somos regionalistas: nuestra prioridad es Nuevo León, estado miembro de los Estados Unidos Mexicanos.